17 de junio de 2011

Las cloacas de la democracia (2)

No sólo las cloacas recogen la mierda, también transportan los vómitos. ¿Que es un vómito? Es la expulsión violenta y espasmódica del contenido del estómago a través de la boca. Y es ese acto el que parece que últimamente se ha instaurado en el gobierno catalán. A las declaraciones del señor Felip Puig sobre los actos violentos del pasado día en el parque de la Ciutadella, ahora se le suma sus increíbles excusas de la falta de previsión sobre la respuesta de los acampados. Sigo pensando en que hubo algo más que desacierto y sí una cuidada actitud de conducir la situación a donde se llegó; es decir, a la explosión violenta por parte de algunos participantes de la acampada. Sigo sin entender que más de 500 'mossos d'esquadra' fuesen incapaces de habilitar un espacio por donde hacer pasar a los parlamentarios con total de seguridad. Sigo sin comprender como no se pudieron evitar actos violentos contra los parlamentarios y sí que se pudo hacer un cordón de seguridad para salvar a los policías que estaban infiltrados dentro de los acampados. Tal vez para la policía catalana es más importante la seguridad de sus miembros, que se les supone preparados para estos casos, que el evitar las agresiones a los parlamentarios. Por otra parte, ¿que misión tenía esos policías infiltrados? Una, puede ser, la de localizar a los más exaltados y detenerlos antes de que vayan a más. Otra, y esa es una práctica habitual en policías de regímenes dictatoriales, y por lo tanto me gustaría creer que no se dio, es la de provocar el desencadenamiento de actos que justifiquen la actuación de la policía uniformada o que desacredite a los manifestantes. Que cada cual decida que hicieron. A las declaraciones sobre eso, se le suma, como vómitos, la nueva declaración del señor Felip Puig de que el movimiento 15M, en Barcelona, esta controlado por unos 400 ultraviolentos. Si en algo se ha caracterizado ese movimiento es por sus actitudes pacíficas, exceptuando la última aunque ya veis que tengo mis dudas sobre las causas reales de esa violencia. Otro vómito, oído esta vez en una emisora de radio afín al gobierno, es la localización de un paquete sospechoso en las escalinatas del Tibidabo, que en un principio se suponía que podía ser una bomba y que no han dudado en atribuir al movimiento de los indignados. Paquete bomba que junto con otro 'artefacto' hallado en un autobús de Barcelona, hace un mes, y también atribuido al movimiento de los indignados, nos demuestra el estado de esquizofrenia en que se encuentra el gobierno catalán.