15 de junio de 2011

Políticos indignados

Algo esta empezando a cambiar en este país cuando, hasta los políticos se muestran indignados. Su indignación es diferente, claro está. Son una clase más elevada y sus preocupaciones son diferentes. Ellos no sufren por si su empresa cerrará las puertas y los dejará en la calle, tampoco creo que tengan muchos problemas a final de mes con sus sueldos, su periodo de vacaciones es largo, su dedicación al trabajo la justa tirando a poco, sus hijos van a buenos colegios, la sanidad que les atiende es la privada. La gran mayoría se limitan a votar lo que sus jefes digan, que no es cuestión de llevarles la contraria. Unos pocos se dedican a viajar por el país y a prometer en un lado lo contrario de lo que prometen en otro. No es una vida complicada pero se muestran indignados. Su indignación viene de que ahora, a un grupo de ciudadanos, se les ha ocurrido la perniciosa idea de cuestionar su utilidad. '¡¡Hasta aquí podíamos aguantar!!' exclaman sentados en sus poltronas o en sus despachos o en el bar. Sus trapicheos, sus malas prácticas, son criticadas, son expuestas y sus nombres y sus cargos se convierten en sinónimo de corrupción, amiguismo, dedismo. Sus juegos de alianzas son abucheados, sus mentiras electorales son expuestas. '¡¡No se puede hacer política así!!' exclaman en corrillos por los pasillos. Son los nuevos indignados. Políticos que hacen y deshacen y que se creen que tienen carta blanca para actuar.